Hombre que desaparece

 No menciones la noche en que todavía dormida, sentiste el aire húmedo de la pieza quebrarse a la mitad, y  su  cuerpo tambaleante, pesado y  apestoso, cayendo sobre el tuyo.

No hables jamás de las humillaciones y las veces en que te convenciste de que la culpa era tuya. Ellos saben que todavía dudás.

No des explicaciones sobre su ausencia; mostrate preocupada; “sí, a veces tarda en regresar, pero nunca tanto”. Escondé el alivio por detrás de la angustia.

No cuentes sobre aquella tarde, cuando volviste de trabajar y tuviste que juntar los pedazos de tela desparramados por el suelo de la habitación, a nadie le importa si fue el perro, o que pasó con tu ropa de puta.

Deciles a tus hijos que papá está con un amigo. Y a los demás deciles que no querés  preocupar a tus hijos.

No hables sobre vos misma, no te involucres, ni a tus cambios. Podés decir que tus amigas te aburrieron y que la facultad te sacaba tiempo para estar con tu familia. Que parezca tu decisión haber abandonado por completo tu  vida.

No cuentes a nadie sobre el día en que debiste bajar del colectivo porque ese tipo te miraba las piernas. Si lo hacés, quizás pregunten por el largo del short que llevabas puesto. Tampoco hables sobre las patadas en el vientre y de cómo usó tu pelo para arrastrarte por el piso de la cocina, esa noche que los chicos durmieron en la casa de tu mamá.

No confíes a nadie cuantas noches deseaste que no regresara: que un auto lo hubiera atropellado en la oscuridad o que una pelea con alguien más borracho que él podría haberte solucionado las cosas.

Llorá con amargura y  pesadez, pero convencida, que nadie dude que aún guardás esperanzas de que llegue de pronto. Insistí. Pedí que lo busquen en cada sitio donde sepas que no va a estar.
No mires al patio mientras haya visitas, todos  los patios son iguales y no tienen porqué esconder secretos.

Cuando estés segura de que todos se hayan ido, salí al patio y tira al pozo algunas piedras: el silencio te va a permitir dormir mejor. Después lava el piso de la cocina dos o tres veces. Y bañate. Date un baño largo cada noche, cuando los chicos estén dormidos. Luego recostate y esperá a que el sueño te cierre los ojos.

No volverás a verlo y estarás en paz. Pero no olvides, porque de un hombre que desaparece nadie se olvida.


2022

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